Las piernas hinchadas en verano son uno de los problemas circulatorios más frecuentes durante los meses de calor. Muchas personas notan cómo, al llegar las altas temperaturas, aparece una mayor sensación de pesadez, edema, cansancio o hinchazón en tobillos y pantorrillas. Y no es casualidad: el calor tiene un efecto directo sobre la circulación venosa.
El Dr. Antonio Jiménez Ramos, especialista en patología vascular en Madrid, explica en el siguiente vídeo qué ocurre exactamente en las piernas cuando sube la temperatura y qué medidas concretas pueden marcar la diferencia durante los meses de verano. A continuación recogemos y ampliamos sus explicaciones para que puedas aplicarlas desde hoy.
Por qué el calor empeora la circulación venosa
Cuando hace calor, las venas se dilatan para ayudar al cuerpo a regular la temperatura. El problema es que, en personas con insuficiencia venosa o varices, esa dilatación dificulta todavía más el retorno de la sangre hacia el corazón.
El resultado es una mayor acumulación de sangre y líquido en las piernas, especialmente en tobillos y pantorrillas. Por eso muchas personas sienten las piernas más pesadas, hinchadas o cansadas durante el verano.
Además, el calor favorece la retención de líquidos y empeora la sensación de pesadez, sobre todo después de pasar muchas horas de pie, sentado o expuesto al sol.
“Cuanto más calor hace y más expuestas están las piernas al calor, más se dilatan las venas, más se acumula el líquido en las piernas y más pesadas se sienten.”
— Dr. Antonio Jiménez Ramos
Medias de compresión en verano: ¿sí o no?
Es una de las preguntas más habituales en consulta. Muchas personas creen que usar medias de compresión en verano empeora la sensación de calor, pero en realidad sucede justo lo contrario en muchos pacientes.
Las medias de compresión graduada ayudan a mejorar el retorno venoso y reducen la acumulación de sangre en las piernas. Por eso siguen siendo útiles en verano, especialmente en personas con insuficiencia venosa, edema o varices.
El Dr. Antonio Jiménez recomienda ponérselas por la mañana, cuando las piernas están menos hinchadas. Muchas personas notan incluso alivio y sensación de piernas más ligeras después de utilizarlas.
La clave está en no abandonar completamente el hábito durante los meses de calor, ya que muchas veces el empeoramiento de los síntomas coincide precisamente con dejar de usar la compresión.
Flebotónicos: cuándo pueden ayudar
Durante el verano también es frecuente utilizar flebotónicos, medicamentos que ayudan a mejorar el tono venoso y disminuir la sensación de pesadez o hinchazón en las piernas.
Existen distintos tipos y no todos funcionan igual en cada paciente. Por eso el tratamiento debe individualizarse y ser supervisado por un especialista.
El Dr. Antonio Jiménez explica además que estos tratamientos no suelen utilizarse de forma continua durante todo el año, sino especialmente durante los meses de más calor, cuando los síntomas empeoran.
La playa, el sol y las piernas hinchadas
Hay un factor que el Dr. Jiménez Ramos menciona y que suele sorprender a sus pacientes: la altitud influye directamente en la tendencia de las piernas a hincharse. A nivel del mar, la presión atmosférica es mayor, lo que ejerce una compresión natural sobre los tejidos y favorece ligeramente el retorno venoso. Cuando uno asciende a mayor altitud, esa presión disminuye y las piernas tienen más tendencia a retener líquido.
Esto significa que ir a la playa en verano combina tres factores que actúan en la misma dirección negativa para la circulación venosa: calor, nivel del mar y exposición solar directa. El calor dilata las venas, bajar al nivel del mar reduce la presión atmosférica sobre los tejidos y el sol calienta directamente la superficie de las piernas, agravando la vasodilatación. El resultado es que muchas personas con insuficiencia venosa notan un empeoramiento marcado precisamente durante las vacaciones en la playa.
La recomendación práctica es clara: si vas a la playa, evita estar tumbado al sol con las piernas en posición horizontal durante horas. Aprovecha para caminar por la orilla con el agua hasta las rodillas, el frescor y la presión del agua actúan como una media de compresión natural, y busca momentos de sombra con las piernas elevadas.
Hidratación de la piel y cuidados esenciales en los meses de calor
La hidratación de la piel de las piernas es otro aspecto que el Dr. Jiménez Ramos destaca especialmente en verano. Con el calor y el sudor, la piel pierde grandes cantidades de agua y su función barrera se deteriora. En personas con insuficiencia venosa, esto es especialmente relevante porque la piel de las pantorrillas y los tobillos ya está sometida a un estrés adicional por la presión venosa elevada.
Una piel bien hidratada es más elástica, tolera mejor los cambios de presión y tiene menos tendencia a agrietarse o a desarrollar eccemas de estasis, que son las lesiones cutáneas relacionadas con la insuficiencia venosa crónica. Aplicar una crema hidratante después de la ducha, especialmente si contiene principios activos venotónicos como el castaño de Indias o el rusco, puede marcar una diferencia real en el confort diario.
En cuanto a la hidratación interna, beber suficiente agua a lo largo del día, al menos entre litro y medio y dos litros en condiciones normales, más si se suda mucho, ayuda a mantener la viscosidad sanguínea en niveles adecuados y a reducir la tendencia al edema.
Cuándo el verano es la señal para consultar al especialista
Para algunas personas, el verano actúa como revelador: saca a la luz un problema circulatorio que durante el resto del año permanecía silencioso o con síntomas leves. Si este año notas que tus piernas están significativamente peor que el verano anterior, o si los síntomas están afectando a tu calidad de vida, es un buen momento para pedir una valoración vascular.
Las señales que indican que conviene no esperar más son:
- Hinchazón que no cede por la mañana, después de una noche de reposo con las piernas en horizontal.
- Aparición de varices nuevas o empeoramiento visible de las existentes durante los meses de calor.
- Cambios en la piel de los tobillos o la parte baja de la pantorrilla: pigmentación marrón, piel engrosada o eccema persistente.
- Calambres nocturnos frecuentes o sensación de inquietud en las piernas que impide descansar bien.
- Aparición de hematomas espontáneos o de pequeñas venitas rojas en zonas nuevas.
Un estudio mediante ecografía doppler permite obtener un mapa completo del sistema venoso y detectar con precisión dónde está el problema y cuál es su gravedad. Puedes consultar las opciones disponibles en nuestra sección de tratamiento de varices.
Preguntas frecuentes sobre piernas hinchadas en verano
¿Por qué se hinchan más las piernas cuando hace calor?
¿Las medias de compresión se usan también en verano?
¿La playa empeora la circulación?
¿Qué puedo hacer para aliviar las piernas cansadas?
¿Cuándo debo preocuparme por la hinchazón en las piernas?
Cómo cuidar la circulación de las piernas durante el verano
El verano puede empeorar claramente los síntomas de insuficiencia venosa y provocar más sensación de pesadez, edema o piernas cansadas. Sin embargo, pequeños cambios en los hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia.
Como explica el Dr. Antonio Jiménez Ramos, mantener una buena rutina de cuidado vascular, utilizar medias de compresión cuando están indicadas y favorecer el drenaje venoso ayuda a proteger la circulación y mejorar la calidad de vida durante los meses de calor.
Tu bienestar en verano también depende de cómo cuides tus piernas el resto del año. Si tienes dudas sobre los síntomas que estás experimentando, consulta con nuestro equipo en Piernología.